Caso Marcos, Abuso de poder de RamonFernández Valadés y Jorge Antonio Infante Guerrero, Comisaria de Policía Nacional en Algecirasl


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Caso Marcos, Abuso de poder de RamonFernández Valadés y Jorge Antonio Infante Guerrero, Comisaria de Policía Nacional en Algeciras.

Reputieron pruebas de la inocencia  frabricaron otras,  arrestaron al testigo de la defensa de Marcos acusandoles del delito de   FALSIFICCIÓN DOCUMENTAL ( por delito feur condeando Marcos que no cometio) protegieron al delicuente   Jose Manuel Rodriguez, dueño dep los puticlubs Nautic Sotogrande y  River Nautic en calle volante frente a la plaza de toros en Algeciras  ( Cádiz)  quien infinidad de sellos  en pasaporte, españoles  argentinos y de otros paises estampó el sellos en pasaporte Argentino de la Norma Beatriz Herrera, que  ejercia la prostiucion y vendia cocaína en el puticlub  nautic y en  puticlub River Nautic en calle volante y estaba empadronaba y vivia en la casa de su prima la tambien Argentina Gladys Mabel Ibañez Herrera esposa de   el español José Manuel Rodríguez Segura.👇👈.

El abuso de poder por parte de un comisario de policía representa una de las quiebras más graves del contrato social, ya que implica que quien debe garantizar la ley la utiliza como herramienta de opresión.
El Abuso de Autoridad en la Función Policial
Desde una perspectiva legal, el abuso de autoridad ocurre cuando un funcionario público se extralimita en sus atribuciones legales para obtener un beneficio personal o causar un perjuicio injustificado a un ciudadano. En el caso de un comisario, este fenómeno es especialmente crítico debido a su capacidad de mando sobre una unidad y su acceso a recursos de investigación.
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El Abuso de Autoridad en la Función Policial
Desde una perspectiva legal, el abuso de autoridad ocurre cuando un funcionario público se extralimita en sus atribuciones legales para obtener un beneficio personal o causar un perjuicio injustificado a un ciudadano. En el caso de un comisario, este fenómeno es especialmente crítico debido a su capacidad de mando sobre una unidad y su acceso a recursos de investigación.
Manifestaciones comunes del abuso de poder:
  1. Uso desproporcionado de la fuerza: Aplicación de violencia física o coacción sin que exista una amenaza real o necesidad operativa.
  2. Detenciones arbitrarias: Privación de libertad basada en motivos personales, ideológicos o sin indicios delictivos suficientes.
  3. Tráfico de influencias: Utilizar el cargo para agilizar expedientes, archivar denuncias de allegados o perseguir a enemigos personales.
  4. Acoso y hostigamiento: Uso de la vigilancia policial para intimidar a ciudadanos o subordinados.
Consecuencias para el Estado de Derecho
Cuando un comisario actúa por encima de la ley, las consecuencias trascienden el caso individual:
  • Erosión de la confianza pública: La ciudadanía deja de ver a la policía como un protector y comienza a verla como una amenaza, lo que reduce la colaboración ciudadana en la resolución de delitos.
  • Corrupción institucional: El abuso de poder suele ser el primer paso hacia redes de corrupción más amplias, como el cobro de sobornos o la protección de actividades ilícitas.
  • Impunidad: Si los mecanismos de control interno fallan, se envía el mensaje de que el uniforme otorga inmunidad legal.
Mecanismos de Control y Denuncia
Para combatir estas prácticas, las democracias modernas cuentan con sistemas de pesos y contrapesos. Si usted es víctima o testigo de un abuso de poder, puede recurrir a:
  • Asuntos Internos: Las propias fuerzas policiales tienen departamentos encargados de investigar la mala praxis de sus agentes.
  • Defensor del Pueblo: Esta institución supervisa la actividad de la administración pública para proteger los derechos constitucionales.
  • Denuncia Judicial: Presentar una querella ante el juzgado de guardia para que un juez de instrucción inicie una investigación independiente.
Para más información sobre cómo denunciar actuaciones irregulares, puede consultar el portal del Defensor del Pueblo o informarse sobre sus derechos en la web del Ministerio del Interior.
Conclusión: La autoridad policial no es un privilegio personal, sino un depósito de confianza pública. La integridad de un comisario debe ser el reflejo de la ley que juró proteger; cualquier desviación de este principio no solo es un delito, sino una traición a la sociedad.

 

 

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